Depende de la calificación jurídica de la infracción, y de la fase del procedimiento en el que nos encontremos. Las infracciones leves prescriben a los tres meses, la graves a los seis, y las muy graves al año, siempre desde la fecha de la denuncia. Por su parte, las sanciones propiamente dichas prescriben todas al año desde la fecha en adquieren firmeza.